Tras dos trimestres consecutivos de crecimiento, Alemania ya no creció en los últimos tres meses del año pasado en el que el PIB se situó al mismo nivel que el trimestre anterior. En el total de 2009, el producto interior bruto alemán cayó un 5%, dentro de las previsiones ya anunciadas desde el verano por el gobierno de esta país que ya en el segundo trimestre había anunciado el final de la recesión. Las exportaciones volvieron a ser en el cuarto trimestre de 2009 el parámetro con mejor comportamiento, mientras que el consumo y las inversiones cayeron inesperadamente y frenaron de esta manera el crecimiento que se venía registrando.